Primeras impresiones del estudio de webs: carencias y desolación

desesperación

Debe ser defecto profesional que, cuando entro en una web tiendo a analizar cómo está hecha, si cumple unos mínimos y en caso contrario intento descifrar por qué no es así.

En los últimos días estoy trabajando en un estudio acerca de las webs de un determinado sector (permitidme que no lo desvele todavía) y la verdad que el panorama que encuentro es desolador. Ya me imaginaba que muchos sitios tendrían alguna cosa que mejorar (todos los sitios web las tienen, incluso este) pero lo que no esperaba encontrar es webs renovadas relativamente hace poco tiempo que tuvieran tantas carencias en temas que considero básicos.

Hoy quiero comentar cuatro puntos que me han resultado especialmente llamativos:

No respetar la normativa vigente

Nos gusten más o nos gusten menos en este país hay leyes que se deben cumplir y, en concreto, existen varias normas que hacen referencia a nuestra presencia en Internet.

Pues parece que, pese a que cuando montamos nuestro negocio “off-line” todos tenemos claro (más o menos) las normas a cumplir y las consecuencias (multas) de no hacerlo, cuando damos el salto al mundo “on-line” esto se nos olvida.

De entre todas las cosas que, legalmente, tenemos y debemos hacer, hay algunos elementos que sí o sí deben aparecer en web (de forma visible y accesible desde cualquier parte de la web) y, sin entrar en detalles (no soy abogado), como mínimo debería aparecer en una web:

  • La información de quién es el responsable de la página (habitualmente aparece en el Aviso Legal)
  • La información de qué se va a hacer con los datos recogidos en los formularios (habitualmente aparece en la Política de Privacidad)
  • Aviso y política de Cookies (no es suficiente para cumplir con la inútil Ley de Cookies española pero debería estar)
  • Solicitar expresamente el consentimiento para el tratamiento de los datos recogidos en un formulario (la casilla conocida como “la mayor mentira del Siglo XXI”: “He leído y acepto…”)

De todas las webs analizadas sólo 1, sí, repito, SÓLO 1, cumplía con estos 4 puntos básicos (bueno, en realidad el 4 lo hace porque no tiene formularios)

Poco más que añadir.

Ausencia del formulario de contacto (o de cualquier tipo de formulario)

En la era digital tener una web sin formulario de contacto es eliminar un canal de comunicación con nuestros visitantes/clientes potenciales.

El 50% de las webs analizadas no disponían de formularios electrónicos en su web.

Es cierto que muchas veces el contacto se produce por teléfono o en persona pero ¿por qué desdeñar los contactos que puedan venir por esta vía (hay gente a la que no le gusta hablar por teléfono)?

¿Por qué, en lugar de usar formularios electrónicos para cosas sencillas, se opta por ofrecer un documento que hay que descargar, imprimir, rellenar, entregar… para al final ser introducido otra vez en un ordenador (excel, base de datos o similar)?

Diseños no responsive

Hoy día en el que, de media, más del 60% del tráfico de un website proviene de dispositivos móviles, parece ilógico pensar que una web no esté adaptada a los mismos.

Sin embargo, la realidad, tozuda que es ella, se empeña en demostrarnos que apenas se presta atención a este punto a la hora de renovar una web ¿dejadez del cliente?¿dejadez del desarrollador?

Sólo el 23% de las webs analizadas tenían un diseño responsive.

Ausencia de una herramienta de analítica

Sorprendentemente me he encontrado que poco más del 37% de las webs analizadas hasta ahora incorporan alguna herramienta de analítica web (Google Analytics, por ejemplo).

Para mí la analítica web es la herramienta que nos guía y nos revela si lo que hacemos va en buen camino o no

El 63% de las webs analizadas no saben qué pasa en su web y, lo que me parece más preocupante, nadie se preocupa por ello.

 

Es cierto que es muy común encontrar que cualquier web falla en alguno de estos puntos, pero el ver y constatar que es algo habitual en un sector (y me temo que será norma en otros) y en unas proporciones que son increíbles (por lo malo) me deja una sensación de desolación.

Mi opinión es que no muchas empresas y profesionales que se dedican a desarrollar webs tienen una visión global de todo lo que abarca una web.

Al igual que los clientes. Muchas veces sólo importa lo atractivo del diseño (que sí, que es ya no importante, sino vital en una web) o lo barato del precio sin preocuparnos de otros temas.

Pero esta discusión nos daría para otra serie de entradas.

Buen fin de semana a todos.

Comparte con todos tu opinión ¿qué opinas del tema? ¿te has encontrado webs que te han hecho pensar “¿qué han hecho aquí?” ? Cuéntanoslo en los comentarios.

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